Salmón a la Sartén con Glaseado de Miel, Limón y Pimienta Negra
Un plato de mariscos rápido y de alto impacto con un acabado cítrico-dulce. Sellar el pescado primero por el lado de la carne retiene la humedad y crea una costra sabrosa, mientras que la miel se introduce al final para evitar que se queme.
Ingredientes
- ✔ 2 filetes de salmón (6 a 8 oz cada uno), preferiblemente con piel
- ✔ 2.5 cdas. de Miel de Limón y Pimienta Negra de Martha Stewart
- ✔ 1 cda. de aceite de oliva
- ✔ 2 dientes de ajo, finamente picados
- ✔ 1 cda. de jugo de limón fresco
- ✔ 1/2 cdta. de pimienta negra partida
- ✔ Sal kosher, al gusto
Instrucciones
- Secar y sazonar: Saque el salmón del refrigerador 15 minutos antes de cocinar. Seque completamente la piel y la carne con toallas de papel. Sazone ambos lados generosamente con sal kosher y una ligera capa de pimienta negra partida.
- Sellar el lado de la carne: Caliente el aceite de oliva en una sartén pesada a fuego medio-alto hasta que brille. Coloque los filetes de salmón en la sartén, con el lado de la carne hacia abajo. Cocine sin mover durante 4 minutos hasta que se forme una costra de color marrón dorado oscuro.
- Crujir la piel: Voltee los filetes con la piel hacia abajo y reduzca el fuego a medio. Cocine por otros 3 a 4 minutos, permitiendo que la piel se vuelva crujiente mientras protege la carne delicada.
- Saltear los aromáticos: Deslice el salmón hacia un lado de la sartén (o transfiéralo brevemente a un plato). Baje el fuego al mínimo, agregue el ajo picado al lado vacío de la sartén y saltee durante 30 segundos hasta que esté fragante pero no dorado.
- Glasear y servir: Vierta el jugo de limón fresco y la Miel de Limón y Pimienta Negra directamente sobre el ajo. Cucharee continuamente el glaseado burbujeante sobre los filetes de salmón durante 45 a 60 segundos. Retire del fuego instantáneamente para evitar que la miel se queme. Sirva inmediatamente y vierta el glaseado restante de la sartén sobre el pescado